Un planeta solitario

Extincion de especies
La extinción de especies es un fenómeno natural de la biosfera. Mediante el proceso evolutivo, unas especies son sustituidas por otras más adaptadas al medio. Pero desde la aparición del ser humano, se han elevado de forma alarmante las tasas de extinción; se estima que desaparecen de 50 a 100 especies diarias de los 10 millones que se calcula que aún existen.
El origen de este problema radica en la pérdida de los hábitats naturales como consecuencia de la presión que ejerce el hombre sobre ellos. De continuar a este ritmo, a finales de siglo nos encontraremos con que los desiertos habrán aumentado su superficie dos tercios con respecto a la actual y habrá desaparecido la tercera parte de los bosques tropicales Un ejemplo es Andalucía, con el progresivo descenso en las poblaciones de camaleón, como consecuencia de la fuerte presión urbanística que se produce en las costas de esta comunidad.
La diversidad es un rasgo característico de la vida. En nuestro planeta subsiste una enorme cantidad de especies distintas, pero también dentro de cada especie la diversidad toma cuerpo en las diferencias genéticas de los individuos. Y, aunque no siempre somos conscientes de ello, el potencial genético es uno de lo recursos más importantes de nuestro mundo. Por ejemplo:
- La aspirina se extraía originariamente de la corteza del sauce.
- En una planta del desierto, la yoyoba, se ha descubierto una cera que se utiliza como biocombustible.
- Los armadillos son los únicos animales que padecen la lepra, por lo que nos ayudan a preparar las vacunas contra esta enfermedad.
- La carne de bisonte tiene un sabor parecido a la de vacuno, pero con un 25% más de contenido proteico y 20% menos de colesterol.
- La penicillina se descubrió a partir de un moho (Penicillium).
- Los bosques tropicales son farmacias naturales que estamos destruyendo sin conocer exhaustivamente todo su potencial curativo.
Además, la extinción de una especie no es un hecho aislado: su desaparición tiene influencia sobre todo el ecosistema. Comprendemos esto si tenemos en cuenta que por cada especie vegetal existen 20 o 30 especies animales que dependen de ella; la desaparición de una de estas especies vegetales contribuye a aumentar enormemente la tasa de extinción de las especies descendientes. Por ejemplo, la pérdida de los grandes árboles deja a los pájarops carpinteros sin nidos.
Los bancos de genes y los jardines botánicos y zoológicos constituyen medios eficaces para preservar la biodiversidad, pero la medida más efectiva es la protección de los ecosistemas autóctonos. Asimismo, muchos estados ha firmado la Convención para la Biodiversidad y el CITES (Convención sobre al Conmerico Internacional de Especies en Peligro).


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