
Radiacion natural
Nuestro planeta puede ser visto como un gran núcleo magnético en movimiento dentro de un sistema más amplio, el universo. Todos los elementos del sistema, ya se trate de seres vivos o no, mantienen una relación entre sí y dan origen a fenómenos eléctricos y magnéticos que conforman el campo electromagnético en el que todos y cada uno de los cuerpos vibran y emiten energía.
La irradiación natural está está formada sobre todo por radiaciones procedentes de los planetas, el Sol y el propio globo terráqueo. Del resto del universo nos llegan radiaciones en forma de microondas, de una frecuencia muy elevada y cuyo origen es exterior a nuestra galaxia. Del Sol nos llegan radiaciones directas en forma de luz, rayos ultravioletas e infrarrojos, e indirectas a través de la Luna.
De la diferencia de potencial, producida por las cargas negativas presentes en la superficie de la Tierra y de las positivas contenidas en la ionosfera, se genera un campo eléctrico natural que, junto con las corrientes telúricas, las reticulas geomagnéticas y otras fuerzas, constituyen el conjunto de las radiaciones de la Tierra.
El hombre para funcionar correctamente y sentirse bien, debe cargarse continuamente de esta energía.