Factores abióticos. La temperatura
Factor abiotico La temperatura
Los procesos vitales suceden dentro de un intervalo de temperatura entre los 0ºC y los 90ºC, que son los márgenes que permiten la existencia de agua líquida. Pocas especies toleran ambos extremos, a excepción de las bacterias termófilas (85ºC). La temperatura condiciona, además de la humedad, otros factores abióticos, como factores abióticos, como la presión atmosférica y los vientos.
Las variaciones de temperatura en la Tierra dependen de la latitud, de las estaciones y de la altitud.
Los animales, dependiendo de su capacidad para controlar la temperatura corporal, se clasifican en:
- Endotermos. Regulan su temperatura mediante la producción de energía por mecanismos internos. Pueden colonizar hábitats polares, ya que son capaces de estar activos incluso a temperaturas muy por debajo de los OºC. Son aves y mamíferos.
- Ectotermos. No tienen mecanismos internos para controlar su temperatura, por lo que ésta depende de fuentes exteriores de calor. Son los invertebrados, los peces, los anfibios y los reptiles.
Tanto unos como otros presentan adaptaciones y comportamientos para regular la temperatura:
Cuando las temperaturas son muy bajas, algunas especies entran en período de hibernación. La hibernación se caracteriza por un descenso drástico de las actividades metabólicas, la respiración y la actividad del encéfalo; el animal entra en una especie de sueño o letargo.
Previamente a la hibernación hay un período de preparación mediante un proceso de sobrealimentación y acumulación de grasas. Cuando las temperaturas ascienden, el animal se despierta; igual ocurre si descienden demasiado, para evitar la congelación.
La hibernación es propia de los ectotermos y de algunos endotermos. En el caso de altas temperaturas, el mismo proceso se denomina estivación.
Cuando se hace necesaria la pérdida de calor, pero escasea el agua (por ejemplo, en los desiertos), los animales no sudan y tienen una gran tolerancia a la temperatura. El cuerpo del dromedario absorbe durante el día grandes cantidades de calor, llegando a alcanzar 40,7ºC, pero lo pierde durante la noche por radiación a la atmósfera, descendiendo su temperatura hasta los 34,7ºC.
Con frecuencia, los ectotermos se alejan o se acercan a las fuentes de calor (rocas calentadas por el sol, otros animales endotermos, etc.) para regular su temperatura corporal.
