
Riego por goteo
El riego por goteo, como todos los sistemas de riego localizado, permite irrigar el jardín de una manera quirúrgica. En una época en la que el agua es escasa y cara, es una práctica ecológica.
La vieja y tradicional manguera siguen siendo los productos de riego más vendidos. El jardinero sigue cayendo en la trampa de la facilidad instalando un cañón de riego en medio del jardín para regarlo todo a la vez, incluidos los muros y aceras, el camino detrás del seto e incluso el jardín del vecino…
Sin embargo, los sistemas de riego por goteo son fáciles de utilizar y, aunque algunas requieren de un poco de bricolaje, son importantes aliados para ahorrar agua.
La mayoría de los sistemas de riego por goteo que se ofrecen son kits, que con un poco de paciencia y bricolaje se instalan bien. Debes colocar los goteros en un tubo flexible a la distancia que desees (donde se encuentre la planta). Los goteros pueden desplazarse eventualmente o ser sustituidos por tapones.
Los sistemas por goteo pueden conectarse a un programador, como cualquier otro sistema de riego automático. Pero ten en cuenta que hay que instalar un reductor de presión en el punto de partida de la red de goteo.
Los goteros proporcionan un riego lento que permite al agua filtrarse lentamente en profundidad. Para conservar esta valiosa humedad, no hay nada mejor que una capa de empajado orgánico de unos diez milímetros de espesor. Pajillas de lino, empajados de corteza de álamo, cáscaras de cacao o el propio césped cortado.
· Ventajas del riego por goteo:
- Se ahorrará agua al regar sólo donde se necesita
- Se evita el desherbado al no regar las adventicias (malas hierbas) entre las hileras o en los caminos.
- No se moja el follaje de la splantas, lo que siempre es causa de enfermedades.
- No se estropean las flores, como pueden hacer las gotas grandes del riego por aspersión.