
Ecosistemas humanizados
Cuando el ser humano modifica la Naturaleza para extraer de ésta sus recursos naturales o para poder habitarla más cómodamente, se originan ecosistemas humanizados. Los campos de cultivo surgen por la necesidad de producir alimentos, y las ciudades, como lugar de encuentro e intercambio cultural y tecnológico entre los hombres.
Tanto en el ecosistema rural como en el urbano, existe una biocenosis y se producen trasiegos de materia y energía. Pero, a diferencia de los ecosistemas naturales, para mantenerse ambos necesitan continuos aportes (agua, abono, petróleo, alimentos, etc.) desde el exterior. Además, en ninguno de estos dos ecosistemas se llega a cerrar el ciclo de la materia como ocurre en los ecosistemas naturales, lo que frecuentemente ocasiona graves problemas medioambientales.