Ecosistema agrario
El ecosistema agrícola-ganadero se caracteriza porque es el ser humano el que decide cuáles han de ser los productores del ecosistema (cultivos) y cuáles los consumidores primarios (ganado), situándose él mismo como consumidor primario o secundario de la cadena alimentaria.
Para conseguir el máximo rendimiento en la producción de alimentos se modifican tanto los factores abióticos como los bióticos de dicho ecosistema. El agricultor controla la composición química del suelo, la cantidad de agua y la temperatura; procura que las plantas cultivadas y el ganado sean especies y razas seleccionadas y elimina otros productores (malas hierbas) y consumidores (plagas) dañinos.
Circulación de la materia en el ecosistema agrario
En los ecosistemas agrarios, la circulación de la materia no realiza un ciclo cerrado como en los naturales. Las causas son las siguientes:
A. La materia inorgánica que ha sido absorbida por las plantas no es devuelta al suelo porque se retira la cosecha. los productos agrícolas son transportados a las ciudades, donde se consumen, y sus desechos no son devueltos al medio natural, sino que forman los residuos urbanos. Asimismo, los rastrojos o restos de cosechas normalmente se queman, en vez de ser enterrados para favorecer la formación de nutrientes.
B. El ganado no aporta materia orgánica directamente al suelo, ya que está estabulado. Por otra parte, la mecanización de la agricultura ha provocado una disminución de los animales de tiro, que eran una fuente de abono natural para el campo.
Por estos motivos, es necesario devolver artificialmente al suelo los productos inorgánicos (sales minerales y agua) para evitar su empobrecimiento.
Modificación de los factores abióticos
Se utilizan diferentes métodos agrícolas para modificar los componentes abióticos, por ejemplo: el abonado, los invernaderos, el volteo de la tierra o el riego.
A. Con el abonado se consigue modificar la composición química del suelo. Se utilizan dos tipos de abonos, los órganicos y los inorgánicos, cuyas principales características se describen a continuación.
Abonos orgánicos: suelen ser excrementos de animales y restos vegetales, la cantidad de nutrientes minerales varía según el tipo, y en general es pequeña, mantienen en buen estado la población microbiana y la estructura del suelo, son poco solubles en las aguas de escorrentía.
Abonos inorgánicos: son de fabricación artificial, tienen una elevada concentración de nutrientes minerales, aumentan enormemente el rendimiento de los cultivos, son muy solubles en aguas de escorrentía. Además, se infiltran en los acuíferos y los contaminan.
B. En cuanto al riego, la mayor demanda de agua es para uso agrícola (80% del consumo total), pero muchos sistemas de riego son poco eficaces, porque se producen pérdidas por evaporación o por canales en mal estado.
Modificación de los factores bióticos
Cuando aumenta el número de individuos de una determinada población, animal o vegetal, de forma que se propaga, invade y daña los cultivos, decimos que se ha producido una plaga.
Para combatir las malas hierbas. Se considera mala hierba aquel vegetal, competitivo con el cultivo, que se extiende rápidamente y es muy difícil de eliminar. Además, ni sus flores sirven a las abejas para producir miel, ni sirve como alimento para el ganado doméstico.
Eliminar las malas hierbas se denomina escardar. Antiguamente, la escarda era manual, pero hoy en día se utilizan unos productos químicos llamados herbicidas (prohibidos en agricultura ecológica), cuyo mecanismo principal de actuación es bloquear la fotosíntesis.
El exceso de herbicidas en las aguas de escorrentía puede matar las algas, y algunos son tóxicos también para peces y crustáceos.
Para combatir las plagas de insectos y ácaros. Se utilizan de forma generalizada unos productos químicos denominados insecticidas y acaricidas (generalmente prohibidos en Agricultura ecológica).
Al principio su utilización despertó grandes esperanzas, ya que al eliminarse tan fácilmente las plagas aumentaba en gran medida la productividad de los cultivos. Sin embargo, lo que es tóxico para un ser vivo, también puede serlo para otros.