Un mundo alternativo
El crecimiento vertiginoso de la población humana, unido a un enorme poder para transformar la Naturaleza, ha hecho de nosotros la única especie de la Biosfera con capacidad real para destruirla. Sin embargo, todavía es posible solucionar los problemas medioambientales si cambiamos nuestra mentalidad y nuestros hábitos en la gestión y el uso de los recursos naturales.
Desarrollo sostenible
Esta nueva actitud se concreta en lo que se ha dado en llamar Desarrollo sostenible, y su objetivo es llegar a conseguir, de forma lenta y gradual, una explotación del medio rural que evite el colapso planetario por contaminación o por agotamiento de los recursos, y que, además, contribuya a eliminar las enormes desigualdades sociales y económicas entre los países pobres y los países ricos, e incluso las que se producen en el seno de estos últimos.
En este desarrollo sostenible tienen especial atención varios factores: una nueva forma de diseñar y vivir las ciudades, la generalización de las energías limpias y renovables y la vuelta a una agricultura más tradicional y menos agresiva con el medio. De nosotros depende nuestro propio futuro.
La utilización de energías renovables y más limpias, algunas de ellas aún en fase experimental, se percibe como la única alternativa viable si queremos legar a las futuras generaciones un planeta habitable y una sociedad más justa.